Una OPI (Oferta Pública Inicial) a menudo se percibe como una forma brillante y clara de ganar dinero cuando una empresa sólida sale a bolsa. Pero es precisamente en este formato donde las expectativas de los inversores a menudo divergen de la realidad. Incluso una marca conocida y una alta demanda de colocación no eliminan el riesgo de volatilidad, sobrevaloración y un comportamiento débil de las acciones después de la primera negociación.
Por qué una OPI puede ser riesgosa
Antes de la colocación, generalmente se forma un fuerte entorno informativo alrededor de la empresa. Debido a esto, algunos inversores miran principalmente la popularidad del nombre en lugar de la valoración del negocio. Si las expectativas del mercado ya son demasiado altas, la acción después de la cotización puede no mostrar el crecimiento que muchos proyectaron de antemano.
Principales riesgos de una OPI
El primer riesgo es un precio de colocación inflado. El segundo es la débil demanda después del inicio de la negociación, cuando el mercado revisa rápidamente las expectativas. El tercero es la alta volatilidad en los primeros días, cuando el precio puede moverse bruscamente en ambas direcciones. Cuarto, el entorno general del mercado: incluso una OPI sólida puede tener un rendimiento inferior si los inversores son generalmente adversos al riesgo.
Qué buscar como inversor
Es útil evaluar no solo la marca de una empresa, sino también sus ingresos, tasa de crecimiento, rentabilidad, carga de deuda y múltiplos en relación con actores públicos similares. Es importante entender por qué la empresa está entrando al mercado ahora y cómo su valoración parece justificada en el ciclo de mercado actual.
¿Cuál es el error más común?
El error más común es participar en una OPI solo por el bombo que rodea a la oferta. Pero una OPI no es una lotería y no garantiza un crecimiento al inicio. Es una hipótesis de inversión completa que debe basarse en el análisis del negocio, la valoración y la demanda.
Conclusión
Una OPI puede ser un formato interesante para un inversor privado, pero requiere una visión sobria. Un nombre fuerte y grandes noticias no sustituyen al análisis. Cuanto mejor comprenda un inversor los riesgos de una OPI antes de entrar, menos probable será que tome una decisión influenciada por las emociones.